Cada vez más cerca de la primera guerra por el agua

 

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Más importante que las milicias del Estado Islámico en el Sinaí, que los conflictos ya resueltos con Israel y que la reorganización de los Hermanos Musulmanes es, para Egipto, el suministro de agua que toma de su fuente principal: el Nilo.

La creciente población egipcia, que habita en un territorio mayormente desértico depende del agua para la agricultura, ganadería y consumo personal para subsistir.

Cualquier merma en el caudal del Nilo, producida por el uso de la cuenca por parte de los países que se encuentran río arriba, afecta directamente la vida de la población de Egipto, que mantiene la hegemonía hídrica desde el tiempo de los faraones.

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Etiopía, la nueva potencia energética

Sin embargo, ya no es Sudán la principal amenaza para el agua que consumen los egipcios, sino Etiopía, que aprovechó el caos interno de la llamada Primavera Árabe en 2011 para comenzar a construir la planta hidroeléctrica “Renacimiento”, cuyo 70% ya está finalizado.

Este proyecto energético se va a complementar con un gran embalse. Así, mientras se procede a su llenado –que se estima que va a demorar tres años- Sudán y Egipto van a ver reducido considerablemente el caudal del Nilo.

Pero, una vez que esté terminada la central hidroeléctrica, Etiopía se va a convertir en el principal exportador de energía barata y renovable de la región, abasteciendo a Sudán, Kenia y Uganda principalmente, y también a países extra africanos.

La planta no consume agua, sino que el conflicto va a comenzar cuando se llene el dique y Etiopía decida cuánta agua permita drenar hacia Sudán y Egipto, ya que su objetivo es mantener un caudal regular durante todo el año.

¿Al borde de la guerra?

Tradicionalmente, El Cairo apuntó a Sudán como la principal amenaza para el río, por eso apoyó militarmente a los separatistas del sur. Con respecto a Etiopía, que siempre mantuvo la intención de desviar una parte del brazo Nilo Azul para el riego, Egipto financió a los rebeldes de la provincia Ogaden.

La respuesta de El Cairo ante cada intención de los países rivereños de utilizar una porción mayor del Nilo, siempre estuvo cargada de amenazas, estrategia que siempre disuadió a sus vecinos.

Cuando la central comenzó a construirse Sudán permitió alojar militares egipcios en la frontera con Etiopía, pero el gobierno ha cambiado de opinión.

Sudán se va a beneficiar de un caudal homogéneo durante el año, lo que va a reducir las cada vez más frecuentes sequías y además va a obtener energía a menor precio, teniendo en cuenta que una guerra interna, pero apoyada por EEUU, privó a este país de la mayor cantidad de recursos petrolíferos del sur.

Por su parte, en 1979 el entonces presidente egipcio Anwar el-Sadat, manifestó tras los acuerdos de paz con Israel que “el único motivo que podría llevar a la guerra a Egipto es el agua”.

Distensión

El 18 de mayo pasado, los ministros de Relaciones Exteriores y Recursos Hídricos de los tres países pactaron que expertos de los tres países van a fiscalizar el llenado del embalse y la posterior distribución de agua río abajo.

Por lo tanto, no va a quedar solamente en manos de Etiopía la decisión de cuánta agua liberar. Esta acción de transparencia en este delicado asunto logró acercar a las partes y generar confianza y cooperación.

Por otro lado, Egipto, que había amenazado no sólo con una acción militar por tierra sino un bombardeo aéreo contra la central eléctrica etíope, se ve beneficiado en cuanto al cambio climático.

En primer lugar, se esperan que aumenten las lluvias en la zona del delta del Nilo, mientras que el lago artificial Nasser pierde una gran cantidad de agua por evaporación, dado que se encuentra en una zona desértica. Mientras, que más al sur, en Etiopía, el clima húmedo tropical impide que se derroche el recurso por ese medio.

Así, Egipto va a recibir más agua que la que obtiene durante los meses más secos.

Conclusión

La ONU ya predijo que el agua y la agricultura no va a alcanzar para los casi 90 millones de personas que van a vivir en Egipto en 2025.

El Cairo considera al Nilo como su asunto de Estado más importante. Pero, Sudán y Etiopía también van a ver incrementada su cantidad de habitantes.

No deja de ser una buena noticia para la región poder conseguir energía limpia a mejor precio mediante el proyecto de Etiopía.

Pero, a pesar de las buenas intenciones mostradas por todas las partes, la desconfianza de Egipto hacia los vecinos del Nilo, que se incrementó durante la época colonial británica, puede hacer encender la mecha que desate la primera guerra de importancia por el agua de la era industrial.

 

Este artículo ha sido escrito por Maximiliano Sbarbi Osuna que es un Periodista, Analista Internacional y Columnista de varios medios internacionales, entre ellos: Observador Global y el diario BAE.  Si quiere leer el artículo completo, por favor haga clic aquí .

 

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